Se considera una alimentación sana cuando consumidos alimentos variados, ricos en nutrientes y que aporten al organismo la cantidad y calidad que cada persona necesita según su condición de salud y fisiológica. Por eso, un niño no necesita lo mismo que un adulto, al igual que una embarazada no debería comer lo mismo que un deportista de elite.
Una alimentación variada consiste en comer frutas de distintos colores, verduras diferentes, lácteos, carnes, pescados, embutidos, legumbres, etc. Los nutrientos son un conjunto de elementos que nuestro cuerpo necesita, así como proteínas, vitamínas, minerales o grasas. Los macronutrientes que aportan energía son: proteínas, hidratos de carbono y grasas. Ambos nutrientes son igual de importantes.
La alimentación es un proceso que realizamos de forma automática según las necesidades de nuestro cuerpo. Hay varios aspectos que no debemos olvidar para llevar una dieta sana:
